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miércoles, 30 de mayo de 2012

Mi bebé ya está aquí

El pasado 18 de mayo ya pude tener a mi bebita en brazos.Tal y como presentía,  decidió salir antes y a once días de cumplir,  ya pude verle su carita.  El parto se inició igual que el de su hermana y aproximadamente a la misma hora.  Eran las 2:30 de la madrugada cuando rompí aguas mientras dormía y esta vez no dudé, no empecé a hacer excursiones al lavabo  pensando que tenía pis, esta vez supe que estaba pasando. Desperté rápidamente a mi marido y empezamos a recoger las bolsas preparadas con antelación y a hacer la maletita de mi niña que aún dormía plácidamente. Yo estaba tranquila y a la espera de que empezaran las contracciones. Despertamos a la pequeña y le dijimos que su hermanita iba a nacer. Sin protestar se levantó, lo tenía ya muy aprendido, hacía días que le decíamos que una noche la despertaríamos para llevarla con los abuelos mientras nosotros íbamos al hospital. Siempre pensé que el parto empezaría de noche.  A diferencia del primero, no tenía contracciones, simplemente rompí aguas, pero me encontraba bien. Llegamos a la clínica y a penas estaba dilatada,  me dieron una habitación y mi marido y yo intentamos dormir un poco. A las 8:00 vino mi ginecólogo, seguía sin contracciones, dilatada de un centímetro y la niña estaba muy arriba.  Me acabaron de romper la bolsa y me pusieron oxitocina porque sin contracciones no se inicia el parto, así que ya que por mis medios no tenía, me las provocaron. No tardé en sentirlas y eran tal y como las recordaba. No se olvida ese dolor que empieza suave y va subiendo hasta ser insoportable y de pronto desaparece.  Ya sólo esperaba la deseada epidural, y no tardaron en ponérmela. Una vez la anestesia hace su efecto viene una fase de relajación a la espera que te digan que empieces a empujar. Pasé de estar "verde" a dilatar en seguida y la última vez que el ginecólogo fue a comprobar que tal estaba, pudo ver asomar los pelos de la cabecita de mi bebé. Ella solita hizo todo el trabajo, poco tuve que empujar para que a las 12:43 del mediodía pudiera por fin tenerla en brazos. 
Mi primera niña me la dieron embolicada en una sábana, pero esta vez me la pusieron encima tal y como salió. Noté el calor que desprendía su cuerpo al salir y aún parece que lo siento.  Un momento lleno de emociones en el que quería llorar , pero no salió ni una lágrima. El momento más esperado desde que te enteras que estás embarazada. 
Después de un embarazo genial,tuve un parto sin complicaciones,mi bebé está perfectamente y mi recuperación ha sido bastante rápida, nada que ver con los 15 días que pasé sin poder  andar bien en mi primer parto.
No recordaba la calma que te da tener a tu bebé pegado a tu cuerpo y sentir su suave piel. Si de algo me ha valido la experiencia, es para disfrutar más de este bebé. Ya no tienes los mismos miedos ni inquietudes, estás más relajada y no sientes tanto el agobio de los primeros días. Realmente me siento feliz y no estoy tan perdida como cuando tuve a mi primera niña.  


viernes, 4 de mayo de 2012

Semana 36: La recta final

A punto de cumplir 37 semanas ya puedo hacer balance sobre mi segundo embarazo. La verdad es que lo esperaba peor, las mamás por segunda vez, me asustaban diciendo que era muy cansado y agotador con otro niño en casa.  No comparto esa opinión. No estoy más cansada de lo que pude estarlo la primera vez, admito que la peque me ha sacado de mis casillas por no tener la paciencia necesaria y tal vez al llegar la noche lo único que deseo es que se vaya a la cama y tirarme en el sofá, pero ha entendido muy bien que hay cosas que ya no puede hacer mamá.
Pensaba no disfrutar de mi embarazo, pero por suerte he tenido tiempo para mi, un tiempo que sé que nunca más tendré.  Dejando de lado los ascos de los 3 primeros meses, he tenido un embarazo genial, los análisis siempre perfectos, no he tenido azúcar, cosa que si tuve en mi primer embarazo,no se me han hinchado las piernas ni he tenido dolor de espalda. Supongo que ir al gimnasio a diario me ha ayudado.  Lo que más me ha afectado son los cambios de humor. Las hormonas me han hecho una mala jugada y si algo negativo puedo decir, es eso, en este embarazo he llorado mucho y en ocasiones me he sentido triste sin motivo.
Ahora sé que en cualquier momento puede nacer y aunque sea mi segundo bebé, tengo el mismo miedo que con el primero o incluso más porque por no asustarte, nadie te cuenta lo malo, pero yo ya lo conozco.  
Mis sentimientos son contradictorios, tengo muchas ganas de tenerla en brazos, de ver su carita, de saber como irá la nueva familia de cuatro, ver la reacción de mi niña cuando conozca a su hermanita...Por otro lado, siendo egoista, quiero que este estado dure porque sé que será la última vez que sienta la maravilla de tener un ser dentro, la última vez en sentirme especial., la ultima vez que disfrute de esta tranquilidad...Cuando tienes al bebé en brazos por primera vez es maravilloso, pero sientes nostalgia del embarazo, ahora sabiendo que será la última vez, supongo que lo añoraré más.


miércoles, 7 de marzo de 2012

Ponerse en forma durante el embarazo

Ya estoy  de 28 semanas y desde que me dieron la baja por riesgo en el trabajo, estando de 23, voy cada día al gimnasio.  En un principio sólo iba a hacer clases preparto, pero he encontrado clases adecuadas para mi estado.  Mis compañeras"panxolines" y yo estamos cada mañana allí, haciendo aguagym, gimnasia suave, preparto en la piscina y algo de fitness.  Por falta de tiempo o de organización, nunca he ido al gimnasio,salvo en mi primer embarazo y aprovechando que ya no trabajo, creo que es una manera genial de invertir mi tiempo libre.  Me sienta muy bien estar activa, me llena de energía a parte de preparar mi cuerpo para que aguante el parto.  Cuando estuve embarazada de mi pequeña también aproveché mi paréntesis laboral para ponerme en forma y realmente me ayudó en el parto y en la recuperación.
No sólo hago ejercicio si no que me relaciono con alguien más que no sea mi pequeña y mi marido. Sin ir al trabajo no veo a mucha gente. He encontrado un grupo de embarazadas con el que me siento a gusto y puedo compartir miedos y experiencias porque aunque sea mi segundo embarazo siempre aprendo algo y lógicamente también tengo miedo.
Aprovechando las nuevas tecnologías,tenemos un grupo en el whatsapp. Lo creó una de las monitoras, no está ni ha estado embarazada, pero cada niño que nace es un poco suyo.  Tanto las monitoras como mis compañeras me hacen sentir bien y gracias al móvil, en todo momento estamos al corriente de las pruebas,ecos y estados de ánimo.
Hace una semana nació el primer niño de la clase desde que entré en el grupo.  Ahora le toca a ella informarnos de como va la lactancia,el sueño, la organización...mientras nosotras nos seguimos poniendo en forma.
Poco a poco todas iremos pasando a post-parto y he de decir que aunque tengo ganas de ver a mi bebé, me da pena que acabe esta etapa donde por fin tengo tiempo para mi, para mi embarazo y en la que me siento tan bien. Tal vez sea egoísta, pero es que ya me tocaba un poco de tranquilidad y más sabiendo de antemano lo que me espera.  A medida que se acerca el parto tengo más miedos y dudas y él mayor de ellos es como organizarme con las 2 peques, pero eso ya se verá, ahora a relajarme y disfrutar de mi estado.

miércoles, 11 de enero de 2012

Mi hermanita da patadas

Ya estoy en el ecuador de mi embarazo y es impresionante lo rápido que se me está pasando. Tengo que empezar a mirar que ropa puedo usar de mi pequeña, decidir como hacer la habitación y lo más importante, el nombre.  Pienso que aún hay tiempo, pero éste vuela. Mi pequeña cada vez tiene más asumido que pronto tendrá una hermanita. Ya la incluye en la familia y dice que en casa seremos 3 chicas.  Tiene hecha una lista mentalmente de todo lo que hay que comprarle, chupetes,biberones,pijamas...ya ha decidido que peluche darle para cuando nazca y dice que la cuidará, la cogerá en brazos y le dará de comer.  La verdad es que está contenta y parece que le gusta ser la hermana mayor.
En la semana 19, mi marido y mi niña ya empezaron a notar los movimientos del bebé y a mi pequeña le encantó sentír a su hermanita, aunque parece que está un poco preocupada por si me hace daño. Me ha sorprendido que tan pronto puedan notarla los demás, aunque cuesta y sólo son unos suaves movimientos.
Ayer me hice la eco de las 20 semanas todo está correcto, mi bebé crece bien y yo ahora parece que tengo más energía que semanas anteriores. La única molestia que siento es una presión en la vagina, como si se me abriera y sólo se me pasa si me siento un rato. Ese malestar no lo recuerdo del primer embarazo y aunque el ginecólogo diga que es normal, llega a ser bastante molesto y me preocupa un poco porque a medida que mi útero crezca me da miedo que la presión sea más intensa.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Impresiones de mi segundo embarazo

Hasta ahora sólo me he limitado a dar noticias, pero no a contar lo que pienso  He sentido, en miles de ocasiones que el segundo embarazo no tiene nada que ver con el primero. He llegado a sentir comparaciones odiosas como que es un constipado que sólo esperas que se te pase. Siempre he pensado que eso no me pasaría a mi porque no hay nada más maravilloso que tener un ser dentro.  Lamentablemente he de admitir que no se vive como el primer embarazo, pero ya no sólo por ti, si no por los de tu entorno.
Recuerdo que cuando me quedé embarazada de mi pequeña y lo anunciamos,  fue una fiesta y a partir de ahí eran constantes las preguntas de cómo me encontraba y las atenciones.  La anunciación de este embarazo no ha creado la misma expectación y parece que ya hayan olvidado que sigo embarazada.   Al tener un buen embarazo sigues haciendo lo mismo porque aunque estés más cansada sacas fuerzas para controlarlo todo. En el primer embarazo cuando tenías síntomas de ahogos, cansancio o pinchazos, te tumbabas e incluso hacías siestas durante el día. Ahora cuando tengo un pinchazo, un dolor o me canso, pienso: eso es normal, ya me pasó con el otro y sigo adelante sin quejarme.  Si yo misma no me mimo, no puedo pedirle a los demás que lo hagan, pero a veces me dan ganas de gritar,: eh, que estoy embarazada, te acuerdas? Aunque ahora esté más ocupada porque tengo una pequeña a la que atender y no pare quieta, sigo necesitando mimos y atenciones. Mis hormonas están revueltas y reconozco que ahora tengo más genio y menos paciencia, pero no busco discutir, sólo comprensión y desahogarme.  
Ya tengo barriga y aún no me he hecho ninguna foto. Con mi pequeña la hacía todas las semanas. Me siento mal, es como si descuidara a mi bebé porque no le dedico tiempo, porque no hablo con ella, porque no pierdo el tiempo en ponerle música para estimularla, porque no lo mando todo al carajo y me tumbo en el sofá...
Otra cosa que me tiene más inquieta en este embarazo es el miedo a que no vaya bien. No tengo riesgo y todo va genial, pero siempre tengo ese temor.  No sé si a otras mamás les ha pasado igual o es normal, pero en vez de desear que llegue la eco para ver al bebé, lo que quiero es saber si está bien. Ese miedo no lo tuve antes y podía disfrutar más del embarazo.
Si alguna vez mi bebé llega a leer esto no quiero que se lleve una impresión equivocada. Estoy feliz de volver a ser mamá y es capaz de sacarme una sonrisa cuando noto que se mueve. Es maravilloso llevarla dentro y nunca diré que estoy deseando que salga y esto acabe porque quiero sentirla, quiero vivir mi embarazo y disfrutar de él. Y si los demás no lo viven con la misma ilusión pues yo si que la tengo.
Sí, un segundo embarazo es diferente, pero no hagamos que sea un tópico porque una mujer embarazada necesita lo mismo la primera, segunda o tercera vez y me seguirá dando rabia que otras madres me digan que me prepare para lo que es bueno porque un segundo embarazo es horrible.  Mi bebé, no merece eso.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Eco 16 semanas: Una hermanita

Hace ya un mes que anuncié que estoy embarazada y al día siguiente se lo dijimos a la peque.  La noticia la puso contenta, pero no tenía muy claro donde estaba el bebé. A menudo me preguntaba si ya había tenido a su hermanit@ .  Tenía claro que quería una hermanita, pero no le decía a nadie que su mamá tenía un bebé porque decía que era un secreto.  Su padre y yo pensamos en llevarla a la próxima eco ya que sería cuando nos dirían el sexo del bebé.  Le preguntamos si quería venir al médico y le explicamos como iba eso de la ecografía.  Le enseñé vídeos de como vería al bebé en la tele. No quería que se imaginase un precioso bebé rosado y luego tuviera un disgusto.  Antes de ir al médico ya sabía perfectamente lo que me iban a hacer y lo que iba a ver.
Estaba contenta e ilusionada, pero al entrar a la consulta empezó a llamar la atención.  Mientras yo me estiraba su padre la cogió en brazos y miraba expectante la tele. Cuando vio al bebé, reconoció los bracitos, las piernas e incluso la barriga.  Estaba contenta y más aún cuando nos dijeron que tendría una hermanita, pero la alegría le duró poco, empezó a querer bajar de los brazos de su padre y a no dejarle ver al bebé.  No sé que le pasó, puede que fuera el primer ataque de celos, pero su papá se quedó sin ver con detalle al bebé.
Con 16 semanas ya parecía un bebé y tenía un perfil precioso. Realmente me sorprendió lo bien que se veía y lo guapa que estaba de perfil. Está perfecta y no para de moverse. Mis nauseas han desaparecido y  me encuentro genial. Al final del día estoy hecha polvo, pero al menos no me encuentro mal durante el resto. De peso voy muy bien, y hasta me felicitó. Desde la primera visita a las 7 semanas, sólo he engordado 2 kilos así que está genial. 
Mi pequeña ya tiene muy presente a su hermanita, habla de ella y dice que le dejará sus juguetes y le hará un lado en su cama.  Esperemos que siga así.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Esperando un bebé

Por fin, con mi eco de las 12 semanas y tras pasado el peligro del primer trimestre, puedo gritar que:¡ESTOY EMBARAZADA! El ginecólogo me recomendó esperar por precaución y decidí hacerlo antes de publicarlo, pero hoy me ha dicho que todo está correcto y mi bebé perfecto. Ya no recordaba la sensación rara de ver como se mueve y no notar nada, pero sé que pronto podré sentirle.
Estoy feliz, pero no sé si se refleja porque a la vez estoy agotada. Ahora mismo lo que me apetece es dormir, pero estaba deseando decir que volveré a ser mamá.
Esta semana me encuentro mejor, pero cuando cumplí 7 semanas empezaron los ascos y el dolor de estómago. Al revés de todo el mundo, yo me levantaba bien, pero a eso de las 4 empezaba el ardor de estómago y ganas de vomitar. Con el Cariban conseguí estar un poco mejor, pero no abusaba porque me daba aún más sueño. Cogí tremendo asco al olor de mi desodorante habitual, al champú de mi niña, al olor de la ropa lavada...Abrir la nevera era una náusea segura y lo que aún no soporto es el olor a cerveza, como alguien beba cerveza a mi lado se me remueve el estómago.
Contradictoriamente, el dolor de estómago se me pasaba comiendo. Mientras comía algo, no me dolía aunque pasados 10 minutos volviera a darme guerra. El hambre es otra de las cosas que llevo mal. Comería todo el día. Creo no haberlo comentado nunca, pero justo al quedarme embarazada empezaba la fase de estabilización del método Dukan. Perdí 17 kilos y  me quedé estupenda. Ahora el miedo está en no recuperarlos, pero de momento voy bien y no he engordado más que 500 gr. 
Por suerte lo del estómago se va aliviando y espero no sentirme tan cansada porque eso hace que esté más irritable, no tenga paciencia y sumado al cambio hormonal, tengo contentos a los de casa.
Mi pequeña aún no sabe nada, pero supongo que este fin de semana ya se lo diremos, estoy deseando decirle que va a tener un hermanit@
En fin que aunque tenga más mala cara que nunca y esté KO, soy muy feliz de llevar otro ser dentro de mi.

miércoles, 13 de octubre de 2010

¿Dónde está mi memoria?

Durante el embarazo, las siguientes frases son muy frecuentes: ¿Dónde he dejado el móvil? ¿Qué me ha dicho que haga? ¿Qué tenía que comprar? y  Perdona, ¿qué me has dicho?, no me acuerdo.  Memorizar datos extraños o nuevos nombres de personas que acabas de conocer, tener que recordar varias tareas o acciones a realizar se nos hace difícil.
Al principio piensas que es un despiste, pero pronto te das cuenta que eres olvidadiza y despistada.  Esa situación cuesta de asimilar, sobretodo si siempre lo has tenido todo organizado y no has necesitado una agenda para saber qué tienes pendiente por hacer.
A parte de los calambres, mareos, cansancio...se suma esta constante distracción que te convierte en una persona totalmente distinta.  Esos nueve meses en los que estás creando una nueva vida, son realmente maravillosos e indescribibles, pero no podemos negar que es un periodo de constantes cambios y no te da tiempo de asimilar todo.
Con el embarazo se rompen las rutinas que normalmente se siguen, se duerme menos y estás en constante alerta de todo lo que te sucede. Sólo tienes 9 meses para aprender a ser madre, estas ansiosa por si todo irá bien y  por ver a tu bebé. Así que ¿cómo no nos vamos a volver olvidadizas?
Lamentablemente esta falta de atención no desaparece al dar a luz, en mi caso aún perdura, aunque lo mío debe ser un caso extremo.  Ahora soy capaz de estar frente a una persona que me está hablando y estar pensando en que darle de cenar a la niña o cuando tengo que ir al pediatra.  Eso nunca me había pasado y realmente es angustioso no poder para de pensar y a veces ser incapaz de concentrarme.
Si estáis pasando por esto, no os desespereis, no sirve de nada. Es completamente normal, ahora son muchas las responsabilidades,dudas,miedos que antes no existían.
Es fundamental explicarle a vuestra pareja lo que es sucede. Ellos también lo sufren, de repente ven como su perfecta,ordenada y organizada pareja se convierte en un despiste andante y eso no creo que sea muy fácil de asimilar.