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sábado, 13 de noviembre de 2010

Caca nocturna


Mi pequeña cogió el hábito de hacer caca de noche. Era ponerla a dormir y a los 5 minutos te llamaba porque había hecho caca.  Si no la hacía de noche, entonces era durante la siesta, pero la verdad es que pocas veces la hacía en otro horario.  
Cuando le quitamos el pañal de día, al tercer día de haber conseguido no tener escapes, hizo caca en el WC. Me alegré un montón ya que había leído que la caca les cuesta mucho más hacerla en el WC.
Esa alegría duró poco porque volvió a coger su horario habitual y esperaba el pañal.  Hasta aquí todo normal, entendía que esperara a llevar pañal porque parece que a los niños les cuesta desprenderse de sus heces y son muchos los niños que sin llevar pañales los piden para hacer caca.
El problema viene cuando de golpe deja de avisar que tiene el pañal sucio. Siempre había dicho cundo tenía caca pero ahora se la hace y es capaz de dormirse sin decir nada. 
Cuando me voy a dormir entro en su habitación y entonces es cuando huelo. Ella está plácidamente dormida. Tengo que despertarla y me lía tremendos espectáculos.  No es como otros niños que puedes cambiarlos mientras duermen, ella tiene el sueño ligero y nunca le he podido hacer nada dormida. Se niega a que la cambie pero también se niega a seguir durmiendo. Le explico lo más dulcemente  que tiene que quitarse la caca porque si no le dolerá el culito. Intento razonar pero no sirve de nada.  Acaba llorando,  yo desesperada porque a esas horas ya estoy cansada de todo el día y necesito dormir.  Al final le digo que si no quiere cambiarse me voy de la habitación y que siga durmiendo. Llora, me dice que no me vaya pero sigue sin querer cambiarse. Me voy de la habitación, me llama gritando y llorando. Le digo que sólo iré si quiere cambiar el pañal. No accede. Sigo esperando y cuando se cansa me deja que le cambie. No le muestro mi enfado porque supongo que forma parte de las rabietas por las que estamos pasando.
No sé qué hacer, es una situación desesperante lo paso mal y encima me preocupo por los vecinos que ya duermen.
Si tenéis alguna solución o al menos algún consejo para hacer entrar en razón a mi pequeña os lo agradeceré.

martes, 24 de agosto de 2010

Potette plus

Una vez conseguida la difícil tarea de quitar los pañales a mi pequeña, debía adecuarme a la nueva situación. En el trabajo,varias madres me comentaron que ahora tendría que ir a todos sitios con un orinal. Pensé que era exagerado,pero pronto comprendí que no era tan descabellado. 
Mientras duró la operación pañal le insistí que no se hacía pipí en el suelo,que lo debía hacer en el orinal,así que si me decía que tenía que hacer pipí en la calle,¿cómo le iba a decir que lo hiciera en cualquier rincón y en el suelo? Además pedía pipí con mucha frecuencia,cada hora u hora y media,así que me planteé lo de salir de casa con el orinal a cuestas.
El orinal que tengo en casa es un poco aparatoso así que decidí comprar otra más pequeño y encontré el POTETTE PLUS. Es un orinal de viaje que se sostiene en cualquier superficie. Es muy compacto y fácil de transportar y lo más importante,es limpio e higiénico y evita tener que usar lavabos públicos llenos de gérmenes.
Una vez que tienen montado el orinal se pone por encima una bolsa que realmente es donde irán a parar el pis y la caca. Cuando el niño termina se recoge la bolsa, se cierra y se tira a la basura. Así de fácil. Por otro lado, el Potette Plus se convierte en un adaptador de WC. Entre sus cualidades destacan que no resbala, que es cómodo y, cómo no, plegable. Además, lo mejor de todo es que se puede acoplar a cualquier asiento de inodoro. 
El orinal es de la marca NIKIDOM y cuesta unos 12,95€.  El orinal viene con tres bolsas absorbentes, pero venden bolsas de recambio que cuestan unos 4 € el paquete de 10 bolsas. Al ser bolsas absorbentes el pipí no se escapa por si no tienes una basura a mano.
Yo estoy muy contenta y lo he usado en infinidades de sitios,incluso en un trenecito turístico estas vacaciones. Que nuestros pequeños nos digan "pipi" no debe suponer un problema estés donde estés y más teniendo en cuenta lo que nos costó conseguir quitarles los pañales.
Os dejo un vídeo para que lo veáis más claro: http://www.youtube.com/watch?v=poq0Drn1S8U

lunes, 23 de agosto de 2010

¡Adiós pañales!

Llegó el veranito y como mi pequeña estaba a punto de cumplir 2 años (Tenía 23 meses) entré de pleno en la llamada "operación pañal".  Aproveché mis vacaciones para poder estar por ella,pero antes me había documentado bien.
Como ya hace más de 2 años que cuando me preocupa algo me documento en la web,he aprendido a coger un poco de todo y no hacer caso estricto de nada.
No sabía si usar orinal o adaptador de WC, así que compré ambas cosas. Le expliqué que le quitaba los pañales y que cuando tuviera pipí me avisara. Ella distinguía muy bien entre pipí y caca y cuando lo hacía en el pañal me lo decía, por eso pensé que estaba preparada.
El primer día ya me propuse no salir de casa y no era para menos,creo que usé la fregona como unas 10 veces.
El adaptador no le gustaba y el orinal parecía que le daba pánico, le había cogido gustillo a hacer pipí en el suelo y cuando lo hacía ella misma decía contenta que se había orinado en el suelo. ¡¡Para ella era todo un logro!!
Para que le empezara a gustar el orinal la sentaba y le explicaba todos los cuentos que tenía en casa mientras yo estaba sentada en el WC.
El segundo día ya usaba el orinal,pero para que le explicara cuentos, a la que se levantaba se iba al suelo y otra vez con la fregona.
Le dibujé en un papel 10 casillas numeradas y le expliqué que cada vez que hiciera pipí en el orinal pegaríamos un gomet y le daría un premio al llenar las 10 casillas. Una de las veces que le pregunté si tenía pipí me dijo que sí y corriendo la puse en el WC sin adaptador ni nada, la aguantaba como podía y sentí como las gotitas caían al WC. Me puse super contenta la animé mucho y pegamos el gomet en la casilla 1. Llamé corriendo a su padre por teléfono porque esta trabajando y ella misma le dijo que había hecho pipí y que pegó un gomet.
Ya entendió el mecanismo y que si hacía pipí todos se ponian contentos, pero después de ese logro seguí lo que quedó de día con la fregona en las manos.
El tercer día pasaba ratos y ratos en el orinal, se le veía nerviosa y cada dos por tres decía pipí,pero seguía haciéndoselo encima. Cuando se ponía de pie y se quedaba quieta mirando hacía abajo significaba que se lo iba a hacer encima así que cogía el orinal y se lo ponía debajo mientras el pipi le bajaba por las piernas y entonces le mostraba el pipi en el orinal. Le mostré vídeos de niños haciendo pipí en el WC, en el orinal y un video muy gracioso japonés. Aquí esta el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=GW0H2tPZATQ&feature=related.  La senté a mi lado y conversé con ella, recordándole los videos que habíamos visto y explicándole cómo tenía que hacerlo y animándola
El cuarto día  estaba ya desesperada y pensaba que tal vez no estaba preparada y debía dejarlo para más adelante. Al levantarse le quité el pañal y le volví a explicar que cuando tuviera pipi me avisara. Al cabo de una hora volvió a hacerlo en el suelo. Me frustré, no sabía que más hacer,pero volví ha hablar con ella, se lo volví a explicar  sobretodo nunca le mostré mi frustración, al contrario, le decía que la próxima vez lo conseguiría. Dos horas más tarde,me dijo "pipi" y corriendo la puse en el orinal. Pensé que era otra falsa alarma,pero de pronto oí como salía. Aquello fue una fiesta,se me saltaron las lágrimas y de tanto que la animé,ella también se puso muy contenta y excitada. Le di una chuche como premio,nunca le había dado caramelos,pero pensé que merecía una recompensa y pegamos el gomet en la casilla 2
Desde ese momento ya empezó a avisarme cada vez que tenía pipi y se ponía loca de contenta cada vez que lo hacía en el orinal y en seguida llenó las 10 casillas y por supuesto tuvo su regalo.
Mi consejo,pues mucha,mucha paciencia, animar a vuestro peque y sobretodo que se sienta querido.