En mi empeño por ser buena madre, tenía muy claro que le iba a dar el pecho a mi bebé. Parece que si no le das leche materna, tu bebé no será tan sano como el alimentado por biberón y además eres una madre despreocupada. Así te hacen sentir la mayoría de comadronas, parece que tienen acciones en la la liga de la leche.
Nada mas nacer mi pequeña me dijeron que le diera de mamar. La teoría la tenía muy clara, pero a la hora de la verdad no era tan fácil. Durante el primer día, insistían en que le diera el calostro, pero mi pequeña no estaba por la labor y se dormía, tenía que succionar muy fuerte y más bien era un poco gandula. Ella no comía y yo me preocupaba, pero seguía intentándolo. La primera noche empezó a llorar desconsolada y las enfermeras intentaban ayudarme para que la pequeña consiguiera comer. Esa noche le dimos un biberón con 20 ml de leche de fórmula y se calmó.
Los pediatras e enfermeras de la clínica me dijeron que todo se arreglaría cuando me subiera la leche, pero que no desistiera de darle calostro porque era vital para ella. Yo nunca vi el calostro aunque se empeñaban en decirme que si tenía.
A los 2 días me subió la leche y parecía que mi pequeña comía algo, pero a los 2 minutos se dormía y no había manera de despertarla. Cada vez que le daba de mamar tenía que estar molestándola para que no se durmiera. Me quedé ,voluntariamente, 4 días en la clínica para ver si mi pequeña y yo conectábamos y conseguía que comiera. En ese periodo le iban dando leche de fórmula porque tenía hambre.
Una vez en casa, cada tres horas le iba dando el pecho. Por la noche lloraba mucho y no sabía que hacer. En la clínica me dijeron que no me preocupara que comería y que no le diera biberones.
Con 5 días de vida la llevé al pediatra y perdía peso, lo que implicaba que tenía que llevarla cada 2 días a que la pesaran. El pediatra volvió a decirme que la leche materna era muy importante, pero que si se quedaba con hambre le diera suplementos. Fue tajante en que comiera cada 3 horas día y noche. Empecé mi rutina, a las 7:00 le daba pecho. A las10:00, le daba biberón y yo me extraía la leche para dársela en la siguiente toma. A las 13:00 le daba pecho y la leche extraída...en fin que seguía en mi empeño de no ser una mala madre.
Me sentía culpable e inútil, no conseguía que mi pequeña comiera bien. Era agotador y para nada placentero. Dar el pecho tiene que ser un momento especial, estar relajada y disfrutar, pero para mi no lo era. Frases como esta me dolía leerlas: "El dar de mamar a tu bebé es una experiencia maravillosa que una mamá no debe dejar de experimentar, pues, además de resultar la leche materna el mejor alimento para tu bebé, esto liga con muchísima fuerza el lazo relacional entre madre y bebé, y es un acto de conexión solamente comprensible por completo por quien dio de mamar alguna vez"
Cuando mi pequeña tenía 3 semanas de vida, muy a mi pesar, decidí darle sólo leche de fórmula. .
Desde que dejé de darle el pecho, dejó de llorar y no tenía problemas de peso ni para dormir por las noches. Mi marido podía participar y se sentía genial pudiendo dar de comer a su pequeña. Tener al bebé en brazos y ver como te mira a los ojos con cara de satisfacción mientras come, es algo que muchos padres se pierden y que es exclusivo de las madres que dan de mamar.
Ahora tiene 2 años y nunca ha enfermado. Es una niña muy inteligente y está enmadrada, no hizo falta darle el pecho para crear un lazo de amor madre e hija.
No sirve de nada sentirse culpable, una buena madre es la que alimenta a su bebé sea como sea, mi mejor decisión fue dejar de darle el pecho y disfrutaba igualmente teniéndola en mis brazos mientras le daba el biberón porque siempre es mejor dar un biberón con amor que amamantar sufriendo.






