miércoles, 11 de enero de 2012

Mi hermanita da patadas

Ya estoy en el ecuador de mi embarazo y es impresionante lo rápido que se me está pasando. Tengo que empezar a mirar que ropa puedo usar de mi pequeña, decidir como hacer la habitación y lo más importante, el nombre.  Pienso que aún hay tiempo, pero éste vuela. Mi pequeña cada vez tiene más asumido que pronto tendrá una hermanita. Ya la incluye en la familia y dice que en casa seremos 3 chicas.  Tiene hecha una lista mentalmente de todo lo que hay que comprarle, chupetes,biberones,pijamas...ya ha decidido que peluche darle para cuando nazca y dice que la cuidará, la cogerá en brazos y le dará de comer.  La verdad es que está contenta y parece que le gusta ser la hermana mayor.
En la semana 19, mi marido y mi niña ya empezaron a notar los movimientos del bebé y a mi pequeña le encantó sentír a su hermanita, aunque parece que está un poco preocupada por si me hace daño. Me ha sorprendido que tan pronto puedan notarla los demás, aunque cuesta y sólo son unos suaves movimientos.
Ayer me hice la eco de las 20 semanas todo está correcto, mi bebé crece bien y yo ahora parece que tengo más energía que semanas anteriores. La única molestia que siento es una presión en la vagina, como si se me abriera y sólo se me pasa si me siento un rato. Ese malestar no lo recuerdo del primer embarazo y aunque el ginecólogo diga que es normal, llega a ser bastante molesto y me preocupa un poco porque a medida que mi útero crezca me da miedo que la presión sea más intensa.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Impresiones de mi segundo embarazo

Hasta ahora sólo me he limitado a dar noticias, pero no a contar lo que pienso  He sentido, en miles de ocasiones que el segundo embarazo no tiene nada que ver con el primero. He llegado a sentir comparaciones odiosas como que es un constipado que sólo esperas que se te pase. Siempre he pensado que eso no me pasaría a mi porque no hay nada más maravilloso que tener un ser dentro.  Lamentablemente he de admitir que no se vive como el primer embarazo, pero ya no sólo por ti, si no por los de tu entorno.
Recuerdo que cuando me quedé embarazada de mi pequeña y lo anunciamos,  fue una fiesta y a partir de ahí eran constantes las preguntas de cómo me encontraba y las atenciones.  La anunciación de este embarazo no ha creado la misma expectación y parece que ya hayan olvidado que sigo embarazada.   Al tener un buen embarazo sigues haciendo lo mismo porque aunque estés más cansada sacas fuerzas para controlarlo todo. En el primer embarazo cuando tenías síntomas de ahogos, cansancio o pinchazos, te tumbabas e incluso hacías siestas durante el día. Ahora cuando tengo un pinchazo, un dolor o me canso, pienso: eso es normal, ya me pasó con el otro y sigo adelante sin quejarme.  Si yo misma no me mimo, no puedo pedirle a los demás que lo hagan, pero a veces me dan ganas de gritar,: eh, que estoy embarazada, te acuerdas? Aunque ahora esté más ocupada porque tengo una pequeña a la que atender y no pare quieta, sigo necesitando mimos y atenciones. Mis hormonas están revueltas y reconozco que ahora tengo más genio y menos paciencia, pero no busco discutir, sólo comprensión y desahogarme.  
Ya tengo barriga y aún no me he hecho ninguna foto. Con mi pequeña la hacía todas las semanas. Me siento mal, es como si descuidara a mi bebé porque no le dedico tiempo, porque no hablo con ella, porque no pierdo el tiempo en ponerle música para estimularla, porque no lo mando todo al carajo y me tumbo en el sofá...
Otra cosa que me tiene más inquieta en este embarazo es el miedo a que no vaya bien. No tengo riesgo y todo va genial, pero siempre tengo ese temor.  No sé si a otras mamás les ha pasado igual o es normal, pero en vez de desear que llegue la eco para ver al bebé, lo que quiero es saber si está bien. Ese miedo no lo tuve antes y podía disfrutar más del embarazo.
Si alguna vez mi bebé llega a leer esto no quiero que se lleve una impresión equivocada. Estoy feliz de volver a ser mamá y es capaz de sacarme una sonrisa cuando noto que se mueve. Es maravilloso llevarla dentro y nunca diré que estoy deseando que salga y esto acabe porque quiero sentirla, quiero vivir mi embarazo y disfrutar de él. Y si los demás no lo viven con la misma ilusión pues yo si que la tengo.
Sí, un segundo embarazo es diferente, pero no hagamos que sea un tópico porque una mujer embarazada necesita lo mismo la primera, segunda o tercera vez y me seguirá dando rabia que otras madres me digan que me prepare para lo que es bueno porque un segundo embarazo es horrible.  Mi bebé, no merece eso.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Eco 16 semanas: Una hermanita

Hace ya un mes que anuncié que estoy embarazada y al día siguiente se lo dijimos a la peque.  La noticia la puso contenta, pero no tenía muy claro donde estaba el bebé. A menudo me preguntaba si ya había tenido a su hermanit@ .  Tenía claro que quería una hermanita, pero no le decía a nadie que su mamá tenía un bebé porque decía que era un secreto.  Su padre y yo pensamos en llevarla a la próxima eco ya que sería cuando nos dirían el sexo del bebé.  Le preguntamos si quería venir al médico y le explicamos como iba eso de la ecografía.  Le enseñé vídeos de como vería al bebé en la tele. No quería que se imaginase un precioso bebé rosado y luego tuviera un disgusto.  Antes de ir al médico ya sabía perfectamente lo que me iban a hacer y lo que iba a ver.
Estaba contenta e ilusionada, pero al entrar a la consulta empezó a llamar la atención.  Mientras yo me estiraba su padre la cogió en brazos y miraba expectante la tele. Cuando vio al bebé, reconoció los bracitos, las piernas e incluso la barriga.  Estaba contenta y más aún cuando nos dijeron que tendría una hermanita, pero la alegría le duró poco, empezó a querer bajar de los brazos de su padre y a no dejarle ver al bebé.  No sé que le pasó, puede que fuera el primer ataque de celos, pero su papá se quedó sin ver con detalle al bebé.
Con 16 semanas ya parecía un bebé y tenía un perfil precioso. Realmente me sorprendió lo bien que se veía y lo guapa que estaba de perfil. Está perfecta y no para de moverse. Mis nauseas han desaparecido y  me encuentro genial. Al final del día estoy hecha polvo, pero al menos no me encuentro mal durante el resto. De peso voy muy bien, y hasta me felicitó. Desde la primera visita a las 7 semanas, sólo he engordado 2 kilos así que está genial. 
Mi pequeña ya tiene muy presente a su hermanita, habla de ella y dice que le dejará sus juguetes y le hará un lado en su cama.  Esperemos que siga así.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Esperando un bebé

Por fin, con mi eco de las 12 semanas y tras pasado el peligro del primer trimestre, puedo gritar que:¡ESTOY EMBARAZADA! El ginecólogo me recomendó esperar por precaución y decidí hacerlo antes de publicarlo, pero hoy me ha dicho que todo está correcto y mi bebé perfecto. Ya no recordaba la sensación rara de ver como se mueve y no notar nada, pero sé que pronto podré sentirle.
Estoy feliz, pero no sé si se refleja porque a la vez estoy agotada. Ahora mismo lo que me apetece es dormir, pero estaba deseando decir que volveré a ser mamá.
Esta semana me encuentro mejor, pero cuando cumplí 7 semanas empezaron los ascos y el dolor de estómago. Al revés de todo el mundo, yo me levantaba bien, pero a eso de las 4 empezaba el ardor de estómago y ganas de vomitar. Con el Cariban conseguí estar un poco mejor, pero no abusaba porque me daba aún más sueño. Cogí tremendo asco al olor de mi desodorante habitual, al champú de mi niña, al olor de la ropa lavada...Abrir la nevera era una náusea segura y lo que aún no soporto es el olor a cerveza, como alguien beba cerveza a mi lado se me remueve el estómago.
Contradictoriamente, el dolor de estómago se me pasaba comiendo. Mientras comía algo, no me dolía aunque pasados 10 minutos volviera a darme guerra. El hambre es otra de las cosas que llevo mal. Comería todo el día. Creo no haberlo comentado nunca, pero justo al quedarme embarazada empezaba la fase de estabilización del método Dukan. Perdí 17 kilos y  me quedé estupenda. Ahora el miedo está en no recuperarlos, pero de momento voy bien y no he engordado más que 500 gr. 
Por suerte lo del estómago se va aliviando y espero no sentirme tan cansada porque eso hace que esté más irritable, no tenga paciencia y sumado al cambio hormonal, tengo contentos a los de casa.
Mi pequeña aún no sabe nada, pero supongo que este fin de semana ya se lo diremos, estoy deseando decirle que va a tener un hermanit@
En fin que aunque tenga más mala cara que nunca y esté KO, soy muy feliz de llevar otro ser dentro de mi.

domingo, 23 de octubre de 2011

No hay manera que se tape durmiendo

Empieza a hacer frío y sacamos las mantas y los pijamas de invierno.  Admito que soy muy friolera y por mi ya encendería la calefacción, pero es que soy un caso extremo. Quien me preocupa realmente es mi pequeña.  Desde que cogió la pulmonía, me da miedo que vuelva a enfermar. Ya duerme con pijama de 2 piezas fino de manga larga y la tapo con una sábana y una manta fina. Le hace gracia su mantita nueva, se tapa, sólo se le ve la cabeza y está muy a gusto.  El problema es que a los diez minutos ya está destapada y duerme así toda la noche. No se despierta, pero por la mañana está helada. 
Siempre le ha pasado igual, no dura nada tapada. Desde que nació hasta el año, usé saquitos y así no tenía frío. El invierno pasado, usé pijama manta, pero este invierno pensé que al tener 3 años, ya conseguiría que se tapase. Anoche probé un saco infantil del decathlon, de esos de temperatura no inferior a 15 grados porque tampoco quiero achicharrarla. Le hizo mucha gracia meterse en él y se quedó quieta, pero a media noche ya se había salido y otra vez durmiendo sin tapar.
Tendré que volver a recurrir al pijama manta porque no se me ocurre otra solución que sea cómoda para ella. La duda es que no sé si encontraré pijamas de 4 o 5 años porque le he probado el del año pasado que era de 3 y le va pequeño. Si tenéis alguna solución no dudéis en decírmela.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Ya tenemos mascota

Tal y como expliqué en este post, nos planteábamos tener una mascota en casa. Por aquel entonces pensábamos que la mejor opción era tener un acuario, pero no nos acababa de convencer. Por los comentarios que tuve,lo de los peces os parecía muy buena idea y la verdad es que estuvimos a punto de comprar todo lo necesario para tener un precioso acuario, pero nos tiramos para atrás.
Este agosto, nuestra pequeña ha cumplido 3 años y al fin nos decidimos ha regalarle su primera mascota. Ahora vive con nosotros una pequeña tortuga de tierra. Tiene los mismos años que la niña, así que irán creciendo juntas durante mucho tiempo. 
Estamos encantados con la decisión, interactúa con ella y comparte sus juguetes. La estresa un poco porque le hace ir por donde quiere ella e incluso la castiga en el rincón de pensar si no le hace caso, pero la cuida y la trata con cariño.
La tortuga la puede coger, acariciar y eso fue lo que nos hizo decidir.  Antes de salir de casa le da un beso en el caparazón, no es que me haga mucha gracia, pero es su mascota y la quiere mucho.

martes, 13 de septiembre de 2011

He vuelto y actualizo mis experiencias

No tengo perdón, os he abandonado. Mi blog cumplió un año el mes pasado y ni siquiera le he felicitado.  Durante el periodo que he estado ausente, he seguido tiniendo visitas y seguidores, lo que hace que aún me sienta peor por el abandono.
Muchas de las cosas que me preocupaban ya se han solucionado y han surgido nuevos problemas o dudas. 
Intentaré actualizar mis escritos y empezaré con No se relaciona con niños. Era algo que me preocupaba realmente y tuve muchos comentarios de apoyo. Podría decir que ese tema ya está resuelto. Lo escribí el mes de abril y en junio ya era una niña distinta. Su profesora de guardería estaba asombrada con el cambio, ahora ella iba a buscar a los niños para jugar. Tenía tres amigas y no paraba de hablar de ellas, estaba ilusionada con sus nuevas amistades. Cuando la veía cogida de la mano de las niñas de su clase y me decía: me voy a jugar con mis amigas, me llenaba de felicidad y a la vez pensaba que ya se estaba haciendo grande, era más independiente. 
Este verano hemos ido de hotel y no le ha costado encontrar a alguien con quien jugar. Cualquier niño con el que pase más de cinco minutos se convierte en su amigo. 
No todos son de su agrado, es muy selectiva, pero ahora sé que no tiene ningún problema para relacionarse con niños.