martes, 18 de septiembre de 2012

Babero quita-babas

Mi bebé es muy pero que muy babosa. Desde que nació que babea constantemente hasta el punto que empieza a preocuparme. Mi niña mayor nunca babeó, ni siquiera cuando le salieron los dientes,pero la pequeña, cuando suelta las babas que acumula en la boca, es capaz de hacer un charco. En verano no me preocupaba tanto,pero ahora que empezará el fresquito no puede ir siempre mojada. 
Nunca me gustó ver a los bebés con el babero puesto a todas horas, creo que estéticamente quedan muy feos con la ropa y en la medida de lo posible quería evitar hacerlo. Estuve mirando por la red y encontré unos a modo de pañuelo bandolero que quedan más monos que el babero común, que por comodidad a veces ni se cambia y va con  restos de leche y fruta.
Los hay de muchos colores y estampados haciendo fácil que combinen con la ropa, pero difícil escoger entre tantos. Los que yo uso son de doble tela: La primera de 100% algodón de jersey, que absorbe las babas y la segunda, un ligero forro polar que evita que la humedad traspase al pecho. Son fáciles de poner y quitar con botones a presión y cómodos. Tienen un tacto agradable y realmente funcionan, he conseguido que mi bebé vaya con la ropita seca.
A veces la visto con un simple body  blanco y el pañuelo ya le da el toque de estilo, la verdad es que llaman mucho la atención. Para mi se han convertido en imprescindibles.

lunes, 9 de julio de 2012

Portabebés Pulpibaby

Desde que me quedé embarazada, supe que no podría estar todo el día con mi bebé en brazos porque su hermana también me necesita.  Con ella usé la mochila portabebés BabyBjorn y pensaba hacer lo mismo con mi bebé. 
Pensando que se me había extraviado, me dejaron una bandolera con anillas. La verdad es que no me era cómoda, no se graduaba bien y no aguantaba la cabeza de mi recién nacida.
 Fue entonces cuando empecé a leer sobre el porteo y todos los tipos de portabebés que hay en el mercado. Apareció mi mochila extraviada, pero no la quiero usar ya que al informarme sobre el porteo, aprendí que la posición correcta para llevar al bebé es con las piernas formando una M (en ranita, con las rodillas más altas que el culete) y espalda formando una C.  La mochila de BabyBjorn no es ergonómica, así que sabiendo que le puede ser perjudicial, seguí buscando otro tipo de portabebé.  
Me decanté por un fular elástico aunque no veía muy claro que se me diera bien eso de hacer nudos en una tela de casi 5 metros. Cuando estaba a punto de comprarlo, encontré el PULPIBABY.  
Consta de tres piezas, dos bandas circulares elásticas, que se adaptan a la persona, más una banda o faja de seguridadSe puede usar con el niño cara a cara, en posición cuna o a la espalada. Me llamó la atención lo fácil que se coloca y sobretodo su precio ya que cuesta 20€.  Como se puede usar con recién nacidos, decidí probar.
Yo estoy encantada y mi bebé más, es ponerlo y se calma al momento, no tarda ni dos minutos en dormirse. Voy cómoda, no se me carga la espalda y disfruto cuando voy con mi bebé pegadita a mi, dándole besitos mientras duerme y acariciándola.  Cuando voy de compras siempre lo uso, tengo las manos libres y puedo llevar el carro de la compra sin problemas, además me encanta ver la reacción de la gente cuando me ve, les cambia la cara, te miran, sonríen y dicen: ¡ay qué cosita! Sólo le encuentro un inconveniente, no puedo lucir lo guapa que es mi bebé.
Mi marido es un poco reacio a usarlo, así que nuestra próxima adquisición será la mochila portabebés Manduca, que al ser ergonómica, no dañará el desarrollo de la cadera de mi bebé.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Mi bebé ya está aquí

El pasado 18 de mayo ya pude tener a mi bebita en brazos.Tal y como presentía,  decidió salir antes y a once días de cumplir,  ya pude verle su carita.  El parto se inició igual que el de su hermana y aproximadamente a la misma hora.  Eran las 2:30 de la madrugada cuando rompí aguas mientras dormía y esta vez no dudé, no empecé a hacer excursiones al lavabo  pensando que tenía pis, esta vez supe que estaba pasando. Desperté rápidamente a mi marido y empezamos a recoger las bolsas preparadas con antelación y a hacer la maletita de mi niña que aún dormía plácidamente. Yo estaba tranquila y a la espera de que empezaran las contracciones. Despertamos a la pequeña y le dijimos que su hermanita iba a nacer. Sin protestar se levantó, lo tenía ya muy aprendido, hacía días que le decíamos que una noche la despertaríamos para llevarla con los abuelos mientras nosotros íbamos al hospital. Siempre pensé que el parto empezaría de noche.  A diferencia del primero, no tenía contracciones, simplemente rompí aguas, pero me encontraba bien. Llegamos a la clínica y a penas estaba dilatada,  me dieron una habitación y mi marido y yo intentamos dormir un poco. A las 8:00 vino mi ginecólogo, seguía sin contracciones, dilatada de un centímetro y la niña estaba muy arriba.  Me acabaron de romper la bolsa y me pusieron oxitocina porque sin contracciones no se inicia el parto, así que ya que por mis medios no tenía, me las provocaron. No tardé en sentirlas y eran tal y como las recordaba. No se olvida ese dolor que empieza suave y va subiendo hasta ser insoportable y de pronto desaparece.  Ya sólo esperaba la deseada epidural, y no tardaron en ponérmela. Una vez la anestesia hace su efecto viene una fase de relajación a la espera que te digan que empieces a empujar. Pasé de estar "verde" a dilatar en seguida y la última vez que el ginecólogo fue a comprobar que tal estaba, pudo ver asomar los pelos de la cabecita de mi bebé. Ella solita hizo todo el trabajo, poco tuve que empujar para que a las 12:43 del mediodía pudiera por fin tenerla en brazos. 
Mi primera niña me la dieron embolicada en una sábana, pero esta vez me la pusieron encima tal y como salió. Noté el calor que desprendía su cuerpo al salir y aún parece que lo siento.  Un momento lleno de emociones en el que quería llorar , pero no salió ni una lágrima. El momento más esperado desde que te enteras que estás embarazada. 
Después de un embarazo genial,tuve un parto sin complicaciones,mi bebé está perfectamente y mi recuperación ha sido bastante rápida, nada que ver con los 15 días que pasé sin poder  andar bien en mi primer parto.
No recordaba la calma que te da tener a tu bebé pegado a tu cuerpo y sentir su suave piel. Si de algo me ha valido la experiencia, es para disfrutar más de este bebé. Ya no tienes los mismos miedos ni inquietudes, estás más relajada y no sientes tanto el agobio de los primeros días. Realmente me siento feliz y no estoy tan perdida como cuando tuve a mi primera niña.  


viernes, 4 de mayo de 2012

Semana 36: La recta final

A punto de cumplir 37 semanas ya puedo hacer balance sobre mi segundo embarazo. La verdad es que lo esperaba peor, las mamás por segunda vez, me asustaban diciendo que era muy cansado y agotador con otro niño en casa.  No comparto esa opinión. No estoy más cansada de lo que pude estarlo la primera vez, admito que la peque me ha sacado de mis casillas por no tener la paciencia necesaria y tal vez al llegar la noche lo único que deseo es que se vaya a la cama y tirarme en el sofá, pero ha entendido muy bien que hay cosas que ya no puede hacer mamá.
Pensaba no disfrutar de mi embarazo, pero por suerte he tenido tiempo para mi, un tiempo que sé que nunca más tendré.  Dejando de lado los ascos de los 3 primeros meses, he tenido un embarazo genial, los análisis siempre perfectos, no he tenido azúcar, cosa que si tuve en mi primer embarazo,no se me han hinchado las piernas ni he tenido dolor de espalda. Supongo que ir al gimnasio a diario me ha ayudado.  Lo que más me ha afectado son los cambios de humor. Las hormonas me han hecho una mala jugada y si algo negativo puedo decir, es eso, en este embarazo he llorado mucho y en ocasiones me he sentido triste sin motivo.
Ahora sé que en cualquier momento puede nacer y aunque sea mi segundo bebé, tengo el mismo miedo que con el primero o incluso más porque por no asustarte, nadie te cuenta lo malo, pero yo ya lo conozco.  
Mis sentimientos son contradictorios, tengo muchas ganas de tenerla en brazos, de ver su carita, de saber como irá la nueva familia de cuatro, ver la reacción de mi niña cuando conozca a su hermanita...Por otro lado, siendo egoista, quiero que este estado dure porque sé que será la última vez que sienta la maravilla de tener un ser dentro, la última vez en sentirme especial., la ultima vez que disfrute de esta tranquilidad...Cuando tienes al bebé en brazos por primera vez es maravilloso, pero sientes nostalgia del embarazo, ahora sabiendo que será la última vez, supongo que lo añoraré más.


miércoles, 7 de marzo de 2012

Ponerse en forma durante el embarazo

Ya estoy  de 28 semanas y desde que me dieron la baja por riesgo en el trabajo, estando de 23, voy cada día al gimnasio.  En un principio sólo iba a hacer clases preparto, pero he encontrado clases adecuadas para mi estado.  Mis compañeras"panxolines" y yo estamos cada mañana allí, haciendo aguagym, gimnasia suave, preparto en la piscina y algo de fitness.  Por falta de tiempo o de organización, nunca he ido al gimnasio,salvo en mi primer embarazo y aprovechando que ya no trabajo, creo que es una manera genial de invertir mi tiempo libre.  Me sienta muy bien estar activa, me llena de energía a parte de preparar mi cuerpo para que aguante el parto.  Cuando estuve embarazada de mi pequeña también aproveché mi paréntesis laboral para ponerme en forma y realmente me ayudó en el parto y en la recuperación.
No sólo hago ejercicio si no que me relaciono con alguien más que no sea mi pequeña y mi marido. Sin ir al trabajo no veo a mucha gente. He encontrado un grupo de embarazadas con el que me siento a gusto y puedo compartir miedos y experiencias porque aunque sea mi segundo embarazo siempre aprendo algo y lógicamente también tengo miedo.
Aprovechando las nuevas tecnologías,tenemos un grupo en el whatsapp. Lo creó una de las monitoras, no está ni ha estado embarazada, pero cada niño que nace es un poco suyo.  Tanto las monitoras como mis compañeras me hacen sentir bien y gracias al móvil, en todo momento estamos al corriente de las pruebas,ecos y estados de ánimo.
Hace una semana nació el primer niño de la clase desde que entré en el grupo.  Ahora le toca a ella informarnos de como va la lactancia,el sueño, la organización...mientras nosotras nos seguimos poniendo en forma.
Poco a poco todas iremos pasando a post-parto y he de decir que aunque tengo ganas de ver a mi bebé, me da pena que acabe esta etapa donde por fin tengo tiempo para mi, para mi embarazo y en la que me siento tan bien. Tal vez sea egoísta, pero es que ya me tocaba un poco de tranquilidad y más sabiendo de antemano lo que me espera.  A medida que se acerca el parto tengo más miedos y dudas y él mayor de ellos es como organizarme con las 2 peques, pero eso ya se verá, ahora a relajarme y disfrutar de mi estado.

domingo, 19 de febrero de 2012

Y volvemos a las rabietas...ahora los terribles 4 años.

Mi pequeña cumplió los 3 años en agosto y por arte de magia, en septiembre, pareció acabar la etapa de los "terribles 2 años".  Pensaba escribir un post relacionado para animar a todos los padres que pasaban por esa fatídica etapa porque por suerte acaba.  He vuelto a abandonar a mis amigas bloggers, mi blog... y entre unas cosas y otras al final no lo escribí.
Ahora mismo escribirlo ya no tiene sentido porque sólo nos ha dado cinco meses de respiro.  Aún le falta medio año para cumplir los 4 años, pero creo que ahora ya estamos empezando la etapa de los "terribles 4 años"  
Las rabietas de entonces casi acaban conmigo, pero con paciencia las fuimos superando.  El problema es ahora que ya razona,es aún más testaruda y orgullosa que antes y sus palabras pueden llegar a hacer daño.  Además al ir al cole, aprende lo peor del comportamiento de otros niños. Mis hormonas y mi estado de ánimo no son los mismos y salto antes, descubre mis límites y no soy capaz de sobrellevarlo como antes.
El time out , es decir, designar un sitio donde el niño no se mueva, no juegue ni se distraiga, ya no me funciona. No permanece ni un segundo en el rincón de pensar.
Todo lo que leí entonces sobre como llevar las rabietas, lo vuelvo a leer, para refrescarme la memoria, pero necesito más paciencia,el embarazo me agota y siento que mi bebé tenga que pasar por esto, que sienta mi dolor e impotencia.
Sé que no cuento nada nuevo, es más de lo mismo, pero este es un post de descarga porque ahora estoy de bajón y necesito coger fuerzas y ayudar a mi pequeña a pasar esta etapa.

jueves, 9 de febrero de 2012

SACO NORDICO

Al empezar el frío os comenté en este post que me preocupaba que mi pequeña se destapase durmiendo.  Al final opté por el pijama manta y hasta ahora ha sido la mejor solución. Aunque ya no era necesario, le ponía una mantita para que cogiera el hábito de taparse, pero, para variar, no duraba mucho tapada. Alguna noche se despertaba y nos llamaba para que la tapásemos y después seguía durmiendo.  
Con la inminente llegada de mi bebé, hemos tenido que hacer reorganización en casa. A mi pequeña le hemos comprado una cama de niña grande y la cuna convertible pasará a su hermanita.  Aprovechando las rebajas fuimos a comprar la ropa de cama. No sabía si optar por funda nórdica, edredón o saco nórdico.  Al final elegimos éste último después de informarme sobre su utilidad.  Para quien no sepa en que consiste ( yo no lo tenía muy claro) es una funda, con o sin relleno, unida a la bajera ajustable  por lo que no necesitas nada más. La funda se separa de la sábana bajera mediante cremallera. LLeva la funda de almohada a juego y el relleno va a parte. El niño queda como en un saco pero  dispone de  sitio suficiente para moverse por la cama, sin miedo de que se destape al llevar la cremallera.  
Compramos dos para la cama de 90 cm. y otro para el convertible. Para habituar a la peque antes de que llegue su cama de niña mayor, estrenamos el del convertible y voilà! sin quererlo hemos dado con la solución para que duerma tapada.   No se ha vuelto a despertar para que la tapemos, amanece bien metedita en el saco y le encanta esa sensación de estar arropada. Además la cama se hace en un momento, cierras la cremallera y ya está. Le gusta tanto que ahora no quiere darle su cama a la hermanita porque le encanta dormir con su ropa de cama nueva.